MARY STUART © 2019

| PINTURAS 1975 - 1996 |

PINTURAS 1975 - 1996

Esta serie de obras se desarrolló por el amor y fascinación que tengo por la belleza de los abanicos. Sin tener una idea preconcebida de lo que iba a hacer comencé a desarmarlos, a jugar con sus piezas, y de alguna manera comencé a rearmarlos, como si mis manos le dijeran a mi cabeza qué hacer y no al revés.

Fue mientras trabajaba de esta manera que recordé la pátina creada a lo largo de muchas décadas en las ruedas de oración que había visto en un templo budista en Katmandú, y cómo los años de devoción y tiempo habían transformado este objeto en algo precioso y sagrado. En ese momento me di cuenta que estas piezas las hacía con la intención de crear no solo un objeto basado en la belleza, sino un objeto sagrado: Analizando repetidamente la belleza de la rama con la que estaba trabajando, tallando su corteza con cuidado y frotándola con cera mientras generaba buenos pensamientos y bendiciones, mis abanicos se convirtieron en algo más que objetos hermosos, se convirtieron en expresiones conscientes de gratitud y aprecio.